Preguntas Frecuentes

 

 

DIABETES Y FIBROSIS QUÍSTICA

Entrevista con el Dr. Jean-Louis Chiasson, jefe del grupo de investigación sobre diabetes y metabolismo del Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal

Fuente: SVB (Canadá), 26, 2001

 

 

¿Por qué un alto porcentaje de adultos FQ tiene diabetes?
La diabetes no sólo ataca a los adultos FQ; también la padecen muchos adolescentes. A los 30 años, entre un 40 y un 50% de las personas con FQ son diabéticas. La viscosidad de sus secreciones causa la enfermedad, así como los problemas en pulmones e hígado. Las secreciones bloquean los conductos pancreáticos, produciendo inflamación y destrucción crónica del páncreas, y también destrucción de las células secretoras de insulina.

 

 

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?
Los síntomas más comunes son: pérdida importante de peso, muchísima sed, orina frecuente, y una inexplicable reducción en la función respiratoria. Hay que vigilar síntomas porque muchas veces la intolerancia a la glucosa aparece 3 o 4 años antes de que se presenten los síntomas específicos de la diabetes.

 

 

¿El páncreas de los adultos con FQ continúa segregando una pequeña cantidad de insulina?
No necesariamente. La mayoría de los pacientes FQ se vuelven eventualmente insulino-dependientes. Aunque el páncreas puede todavía segregar una pequeña cantidad de insulina, no es suficiente para controlar los niveles de glucosa en sangre (Glicemia).

 

 

¿Cómo es el tratamiento de la diabetes en adultos FQ en relación al de los pacientes con diabetes tipo 1 o tipo 2?
El tratamiento con insulina es el mismo, tenga o no la persona diabética FQ. Sin embargo, hay diferencias en la dieta. Sabemos que los pacientes FQ necesitan dietas con elevadas calorías, principalmente porque no absorben los nutrientes tan bien como los otros, y sus organismos no asimilan completamente las calorías de los alimentos que comen.

 

 

Sabemos que los diabéticos pueden comer solamente una pequeña cantidad de hidratos de carbono. ¿Qué sucede a los pacientes diabéticos con FQ que comen habitualmente dulces para aumentar de peso?
Los diabéticos no tienen necesariamente que reducir la cantidad de azúcar en sus comidas, pero deben comer una dieta balanceada, mejorando la distribución de hidratos de carbono (azúcares) en sus dietas pero no eliminándolos. La ingesta calórica de los pacientes diabéticos con FQ no debe ser eliminada. Para ellos es esencial mantener un peso óptimo a través de una dieta rica en calorías.

 

 

¿Es más duro para los pacientes FQ controlar su diabetes teniendo en cuenta que tienen que comer muchas grasas y azúcar?
Depende de la ingesta de insulina de cada paciente. Cuando el programa de insulina se ajusta de acuerdo a la cantidad de hidratos de carbono consumidos en una comida, el tratamiento es mucho más fácil. Por ejemplo, si una comida contiene 50 g de hidratos de carbono y la dosis indicada es una unidad de insulina por 10 g de hidratos de carbono, el paciente se inyectará 5 unidades para esa comida. Algunos programas de insulina tienen dosis fijas, lo que hace al tratamiento menos flexible.

 

 

¿Es posible para un paciente FQ cuyo páncreas todavía segrega una pequeña cantidad de insulina ser tratado con medicación oral en lugar de inyecciones de insulina?
Algunos pacientes pueden tratar su diabetes con píldoras o cápsulas hipoglucémicas orales. Las píldoras estimulan la actividad pancreática y son efectivas en las etapas tempranas de la diabetes, que es una enfermedad progresiva. Sin embargo, la mayoría de los pacientes FQ necesitan eventualmente tratamientos con insulina. Es importante controlar la glucemia porque puede afectar el avance de la enfermedad pulmonar.

 

 

¿Es más difícil para los pacientes FQ controlar la glucemia cuando tienen infecciones pulmonares secundarias?
Sí. Durante estos períodos, aún los pacientes que normalmente no necesitan insulina, tienen que aplicársela algunas veces. No obstante, una vez que la infección secundaria ha desaparecido, muchas veces pueden dejar de aplicarse insulina. Los pacientes que utilizan regularmente la insulina, sin embargo, deben aumentar la dosis cuando tienen infecciones pulmonares.

 

 

¿Puede describir brevemente los tres tipos de deterioro de la tolerancia a la glucosa?
Primeramente es importante comprender que el deterioro de la tolerancia a la glucosa se desarrolla lentamente. El primer tipo se denomina deterioro de la glucosa en ayuno y se detecta cuando los niveles de ésta oscilan entre 6 y 6,9 mmol/L. Aunque esto no es normal, no es suficientemente alta como para dar un diagnóstico de diabetes. Los pacientes FQ en estas condiciones deben vigilarse de cerca pero no ser tratados inmediatamente porque raramente tienen los factores de riesgo asociados con la diabetes, tales como obesidad e hipertensión. En el segundo tipo, al que se denomina simplemente intolerancia a la glucosa, el nivel de la glucosa en ayuno es  menor a 7, pero dos horas después de consumir 75 gramos de glucosa varía entre 7,8 y 11,1. Es importante recordar que estos dos tipos de deterioro de tolerancia son diferentes: una persona con deterioro de glucosa en ayuno puede no sufrir de intolerancia a la glucosa. El tercer tipo se denomina diabetes. En este caso, los niveles de glucosa en ayuno son mayores de 7 y, después de la ingestión de 75 gramos de glucosa, mayores de 11,1 mmol/L.

 

 

¿Esto significa que los pacientes con los dos primeros tipos no reciben tratamiento?
Los pacientes deben ser tratados una vez que la diabetes ha sido diagnosticada oficialmente; por ejemplo, cuando los niveles de glucosa en ayuno son mayores de 7 en dos análisis, o cuando dos pruebas de glucosa al azar muestran niveles de 11,l mmol/L.

 

 

¿Los pacientes diabéticos pueden controlar generalmente su enfermedad y mantener su hemoglobina glucosilada* en niveles normales (menos del 7%)?
*(La hemoglobina glucosilada se determina por medio de un análisis de sangre y da una idea del control de glucemia en los tres meses anteriores al mismo. Se expresa como un porcentaje).
Lamentablemente, no pueden. Es más fácil cuando los pacientes son vigilados adecuadamente, pero el seguimiento médico frecuentemente es discontinuo, y para los pacientes es difícil ocuparse de sus niveles de glucosa. Además, las complicaciones debidas a la diabetes están directamente vinculadas con alto nivel de azúcar en sangre; por lo tanto es crucial mantener la hemoglobina glucosilada por debajo del 7%.

 

 

¿Eso quiere decir que aquellos que son capaces de mantener su hemoglobina glucosilada en alrededor del 6% tienen una buena chance de evitar complicaciones?
Sí, aquellos que mantienen una hemoglobina glucosilada normal, es decir, por debajo del 6%, no es probable que desarrollen complicaciones relacionadas con la diabetes. No obstante, aunque del 6 al 7% es considerado el valor óptimo para controlar la glucemia, todavía está por encima de lo normal.

 

 

Una vez hecho el diagnóstico y el paciente debe recibir inyecciones de insulina, ¿qué tipo de tratamiento se recomienda: calculando la dosis de acuerdo a la cantidad de hidratos de carbono consumida, o aplicándose dos inyecciones por día?
Como se mencionara anteriormente, es preferible el tratamiento basado en el cálculo de insulina de acuerdo al consumo de hidratos de carbono, a menos que el paciente lo rechace. El tratamiento que consiste en dos inyecciones diarias se basa en el supuesto
de que el paciente consume la misma cantidad de hidratos de carbono todos los días. Si los pacientes pueden hacer esto, entonces el tratamiento es efectivo, pero ello no ocurre con la mayoría de los pacientes.

 

 

Frecuentemente, los pacientes FQ encuentran difícil aceptar un diagnóstico de diabetes debido a los numerosos tratamientos que deben soportar. ¿Qué se puede decir sobre esto?
Obviamente, los pacientes FQ están ya sobrecargados de tratamientos médicos; por eso es comprensible que les sea difícil aceptar que tienen diabetes. Tengan en cuenta que los adultos FQ son una población bastante reciente en razón de los continuos avances en los tratamientos. Cuanto mayores sean, más alto es el riesgo de desarrollar la diabetes. Por ello, agregada a los otros problemas de la FQ, la diabetes debe ser ahora considerada como parte de la enfermedad.

 

 

¿Qué se puede decir a los pacientes FQ para convencerlos de la importancia de controlar su diabetes? ¿Cuáles son los beneficios a corto término de seguir regularmente sus tratamientos?
Más y más estudios están demostrando claramente que la diabetes mal controlada es dañina para la salud general de los pacientes FQ y puede llevar a un deterioro en la función respiratoria. Asimismo, al controlar su diabetes, los pacientes podrán mantener su peso y, consecuentemente, volver a tener el peso que perdieron cuando comenzó la diabetes. El buen control de la glucemia es crucial para la salud general de los pacientes FQ con diabetes.

 

¿Hay noticias sobre algunos tratamientos nuevos para la diabetes?
La investigación sobre el tema avanza continuamente. Dentro de aproximadamente tres años, será posible recibir insulina por vías inhalatoria y oral, en lugar de inyecciones.